«Sé que lo llevaron a Lucio porque ayer, lunes, me lo comunicó el abogado del hospital de Federación; unos días antes, cuando Lucio salía a robar y todo eso, me decían que allá no había cama; ¿cómo, de golpe y porrazo hay cama?; yo veo que querían dejar que pasen las cosas, que él mate a alguien o lo maten», dijo Patricia Benítez, la mamá de Lucio, el joven de alrededor de 24 años que padece bipolaridad desde los 6 años, trastorno al que se le agregó esquizofrenia.
«Todos somos Lucio» fue el lema de la marcha que no se hizo. Se juntó la gente, en su mayoría familiares de Patricia, dos concejales del Justicialismo, la organización feminista y esta página, pero no se marchó. Fueron menos de 20 personas y se decidió leer frente a la Municipalidad un escrito sobre el por qué de esta visibilización del problema, que no solo abarca a Lucio si no a otros chicos también.
«No somos desechos, tenemos derechos», leyó Patricia desde el papel escrito. Lucio es uno de los 5 hijos que Patricia ha criado, no sin sobresaltos, hasta hoy. Posee un certificado de discapacidad y ha protagonizado recorridas delictivas que han metido miedo a la sociedad. Ahora, alojado en Federal, en el hospital psiquiátrico, su madre no cree que eso garantice algo. «No sé si va a estar un día, un mes o cuánto tiempo; a lo mejor lo traen como fue y volvemos a lo mismo», dijo. Lo que ella pide es una solución de fondo.
