Independiente le ganó 3-1 a Lanús de visitante y después de tres derrotas consecutivas, reencontró el camino de la victoria luego de la hecatombe de la semana pasada con Atlético Tucumán y antes del comienzo de la nueva etapa a cargo de Jadson Viera. El Rojo no cometió los despropósitos defensivos que le costaron la paliza en Rosario, jugó con mayor intensidad y aplicación y aprovechó todas las chances que se le presentaron para quedar tercero con nueve puntos en el grupo A.
En el arranque del segundo tiempo, dio la impresión de que Lanús podía llegar al empate. Pero Independiente logró recomponerse y dejar una imagen mucho más esperanzadora.
En la transición entre el ciclo terminado de Gustavo Quinteros y el por venir del brasileño Viera (presente en un palco), los técnicos interinos de Independiente, Carlos Matheu y Eduardo Tuzzio, hicieron cambios: luego de la goleada de los tucumanos, le devolvieron la titularidad al arquero Rey, sentaron en el banco al uruguayo Mele, y pasaron de un esquema 4-2-3-1 a otro 4-3-3 con Lautaro Millán completando la media cancha y Santiago Montiel y el veinteañero Josías Palais como extremos. El Rojo rara vez pudo ser más que Lanús en el primer tiempo. Pero cuando tuvo una oportunidad para convertir, no la desaprovechó.
A los 36 minutos y en la misma jugada, Montiel desbordó dos veces por la derecha: en la primera, el tiro de Pérez Curci se estrelló en el travesaño. En la segunda, el remate de Millán viniendo desde atrás, entró pegado al travesaño. Fue injusto. Mas directo en sus ataques por los costados, vía Salvio y Aquino, Lanús sacudió dos veces el travesaño. A los 23, Rey manoteó un disparo de Carrera y lo hizo dar en el horizontal y a los 33, un estupendo derechazo de sobrepique de Aquino volvió a dejar temblando el larguero.
Si el primer tiempo había resultado interesante, el comienzo del segundo resultó aún más. A los 45 segundos, el arquero Nahuel Losada dejó corto un pase dentro del área a Peña Biafore y Millán sacó provechó del horror para anotar el 2 a 0. Pero Lanús no decayó. Y a los cuatro minutos, Arias y Lomonaco se enredaron con una pelota en la mitad de la cancha, Carrera aprovechó el desbalance defensivo y habilitó al paraguayo Wlk que cruzó un zurdazo al segundo palo y señaló el 2 a 1.
Independiente sintió el impacto, perdió la pelota y se replegó para contener las embestidas de Lanús que atacaba sin perder el tiempo. Pero los ingresos de David Martínez y Maxi Meza por Pérez Curci y Millán reacomodaron el mediocampo rojo y a eso de los veinte minutos, le permitieron romper el asedio. Por el contrario, las movidas de Maximiliano Pellegrino, el técnico de Lanús, no rindieron beneficios: las entradas de Valoys, Sepúlveda y Besozzi por Wlk, Salvio y Peña Biafore poco le aportaron a un equipo que fue perdiendo empuje con el correr de los minutos.
El chileno Gutiérrez y el uruguayo Abaldo ingresaron por Palais y Montiel. Y junto con Meza, se combinaron para que Gutiérrez haga el tercer y definitivo gol de Independiente en el tercero de los seis minutos adicionales. Lo primero que tenía que hacer el Rojo era ganar para empezar el ciclo de Jadson Viera con los mejores augurios. Como pudo sacar adelante un partido complicado, lo peor quedó atrás y lo mejor, quizás esté por venir.
