El gobierno de Entre Ríos difundió este miércoles los fundamentos del nuevo esquema de provisión de alimentos para los comedores escolares, luego de la adjudicación de la licitación pública destinada al abastecimiento de desayunos y meriendas en establecimientos educativos de toda la provincia. Según indicó, el objetivo es garantizar estándares homogéneos de calidad nutricional, fortalecer los mecanismos de control y transparentar el uso de los recursos públicos.
Desde el Ejecutivo explicaron que el nuevo sistema comenzó a diseñarse hace casi dos años, luego de detectar diferencias entre escuelas en la calidad de los alimentos entregados, variaciones de precios para productos similares, dificultades para ejercer controles uniformes y una sobrecarga administrativa sobre directivos y docentes, quienes debían gestionar compras, buscar proveedores y administrar los fondos destinados a la alimentación escolar.
Respecto del proceso licitatorio, precisaron que el expediente se inició en agosto de 2025 y que el llamado a licitación pública fue autorizado en abril de este año, una vez concluidos los pliegos y las intervenciones de los organismos técnicos y de control.
Según informó el gobierno, durante el procedimiento se presentaron dos empresas. Una de las ofertas fue desestimada por incumplimientos documentales y administrativos previstos en los pliegos, mientras que la restante cumplió con la totalidad de los requisitos técnicos, administrativos y de calidad exigidos para prestar el servicio.
En ese marco, el Ejecutivo remarcó que la adjudicación se realizó de acuerdo con los criterios establecidos previamente en la licitación pública N° 02/26 y no en función del lugar de radicación de la empresa oferente.
Centralización de la provisión
El nuevo esquema prevé que la Provincia concentre la provisión, logística y distribución de alimentos no perecederos destinados a desayunos y meriendas escolares.
De acuerdo con la información oficial, la medida permitirá asegurar estándares uniformes de calidad nutricional en toda Entre Ríos, garantizar la trazabilidad de los productos desde su origen hasta cada establecimiento educativo, unificar criterios de compra y liberar a las escuelas de las tareas administrativas vinculadas a la adquisición de alimentos.
El gobierno sostuvo que el propósito de esta modalidad es mejorar la calidad del servicio y optimizar el control sobre los recursos públicos destinados a la política alimentaria escolar.
Cómo funciona la contratación
En relación con el monto de la licitación, el Ejecutivo aclaró que la contratación se realizó mediante la modalidad de Orden de Compra Abierta, prevista en la normativa de contrataciones del Estado.
Según explicó, este mecanismo establece un monto máximo estimado para garantizar el abastecimiento durante la vigencia del contrato, pero ello no implica que la totalidad de ese importe constituya una inversión ya ejecutada o comprometida.
En ese sentido, precisó que la ejecución efectiva dependerá del consumo registrado durante los ciclos lectivos alcanzados por el contrato.
Controles y denuncias
El gobierno también vinculó la implementación del nuevo sistema con una política de fortalecimiento de los controles sobre los comedores escolares.
Indicó que desde el inicio de la gestión se incrementaron las auditorías, lo que permitió detectar irregularidades que derivaron en diez denuncias penales en distintas localidades de la provincia, además de sumarios administrativos y otras actuaciones internas.
En ese contexto, el director general de Comedores Escolares, Lautaro Azzalini, afirmó: «Así sea una sola denuncia o un solo desvío de fondos públicos, este Gobierno no lo va a permitir. Durante muchos años se consolidó un sistema con debilidades en los controles, demasiadas intermediaciones y situaciones que nunca se revisaban porque cualquier intento de modificarlo era presentado como un ataque a la escuela o a la alimentación de los chicos. Nuestra responsabilidad es exactamente la contraria: cuidar los recursos públicos para garantizar una mejor alimentación».
Mejora nutricional
Otro de los aspectos destacados por el Ejecutivo es la incorporación de alimentos con mejores estándares nutricionales.
Según la información oficial, la empresa adjudicataria se especializa en la elaboración de alimentos fortificados para instituciones educativas y presentó una propuesta que cumple con los requerimientos nutricionales fijados en los pliegos.
Los productos, indicó el gobierno, aportan vitaminas y minerales de acuerdo con los requerimientos diarios, poseen un perfil de grasas saludables y no contienen conservantes ni colorantes.
Al respecto, Azzalini sostuvo que «el objetivo no es solamente garantizar que los chicos reciban un desayuno o una merienda, sino que esos alimentos tengan un verdadero aporte nutricional. En muchos casos el sistema anterior terminaba ofreciendo productos de bajo valor nutricional. Lo que buscamos ahora es que la calidad de los alimentos sea la misma en toda la provincia y responda a criterios técnicos definidos por especialistas».
