Con la mayoría de sus economías destruidas, los gobernadores de todo pelaje analizan despegar el futuro de su propia fuerza política de la incierta disputa presidencial del año próximo y desdoblar la elección provincial para intentar conservar el dominio de su territorio, despegados de la suerte de Javier Milei en su anhelo releccionista. En medio del derrumbe de la imagen del presidente y su gobierno, aparece en el horizonte la posibilidad de la “provincialización” del cronograma electoral de 2027 guiado por diversos y hasta opuestos intereses sobre el futuro rumbo del país.
Agua bajo el puente
A pesar que aun falta mucho, no son pocos los mandatarios provinciales –o en sus entornos– que admiten por lo bajo contactos múltiples para analizar los costos y beneficios de desdoblar sus elecciones locales de la presidencial. Incluso se discute hasta la alternativa de fijar fechas comunes para la elección en sus respectivas provincias entre gobernadores ideológicamente afines, con el objetivo de mantener su poder territorial y tratar de incidir en la posterior elección nacional.
Aliados con juego propio
Entre los mas avanzados con la idea del desdoblamiento son los gobernadores de Provincias Unidas que acompañaron la política mileísta. La experiencia electoral que conformaron los mandatarios de Córdoba, Santa Fe, Chubut, Santa Cruz, Jujuy y Corrientes como alternativa nacional al oficialismo y el peronismo en las legislativas de 2025 fue un fracaso en sus provincias, donde todos perdieron (con la excepción de Corrientes) ante LLA y en varias de sus propias fuerzas provinciales quedaron relegadas al tercer puesto.
El radical santafesino Maximiliano Pullaro debe despegar la elección provincial de la nacional por manda constitucional, y todo indica que sostendrá las PASO locales para no desmembrar la alianza que busca mantener el poder en su provincia. En Córdoba ya se habla de abril o mayo, como fechas posibles del desdoblamiento, donde Martín Lalaryora quiere prolongar la hegemonía el peronismo cordobesista en una de las provincias donde el oficialismo nacional cosecha mas votos.
El mismo camino del desdoblamiento podrían seguir el macrista chubutense Ignacio Torres, el santacruceño Claudio Vidal y el radical jujeño Carlos Sadir que no quieren jugar el futuro de sus coaliciones locales en la elección nacional. El correntino Juan Pablo Valdés cuenta con dos años mas de gracia para volver a definir la gobernación, pero también adelantaría su elección local para buscar fortalecer su frente interno ante los libertarios a los que les ganó ajustadamente el año pasado la elección en su provincia.
Otros aliados del Gobierno nacional enfrentan dilemas similares. Los peronistas díscolos Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca) –alineados incondicionalmente con Milei– no quieren confrontar con el oficialismo en sus provincias pero eso no parece depender de ellos.
Esperan alguna señal de la Casa Rosada para que no haya una disputa áspera con los libertarios que haga peligrar el dominio político de sus respectivos territorios. “Nosotros siempre cumplimos”, dicen desde sus entornos a la espera de una respuesta desde Balcarce 50. Aunque tienen a mano la posibilidad del desdoblamiento para no jugar la suerte propia en la elección presidencial si el acuerdo se dilata o no llega. El peronista salteño Gustavo Sáenz, otro incondicional al mileísmo, juega en esta misma liga pero el futuro de su alianza para sostener el poder en la provincia aparece mas comprometido y desdoblar parece la alternativa.
Hasta la fecha en la que los porteños irán a las urnas para elegir al alcalde de la Ciudad está atada al acuerdo que arriben o no el PRO y LLA. El jefe de Gobierno Jorge Macri, espera una definición que en gran parte estará en manos de su primo y ex presidente Mauricio Macri para buscar retener lo que fue el bastión electoral de su fuerza política y que ahora sus socios libertarios (a los que ayudó a llegar y sostener en el poder) amenazan con arrebatar.
Amigos con privilegio, pero desdoblados
Diferente en la situación de otros gobernadores fieles al Gobierno nacional pero que tampoco descartan el desdoblamiento de su calendario electoral con otros objetivos. Son aquellos que ya pactaron en 2025 acuerdos electorales con LLA en sus provincias, hasta relegando a sus propios candidatos: el radical mendocino Alfredo Cornejo (sin posibilidad de reelección); el macrista entrerriano Rogelio Frigerio; el radical chaqueño Leandro Zdero; y el puntano Claudio Poggi.
Cornejo es uno de quienes impulsan la idea del desdoblamiento provincial para “ayudar” a la reelección de Milei. Considera que un triunfo de los acuerdistas con la Casa Rosada en sus provincias previos a la elección nacional fortalecería las ansias reeleccionista del gobierno de ultraderecha, o al manos desdibujaría posibles traspiés que podría sufrir LLA en medio de un calendario electoral disperso en territorios opositores o de aliados mas endebles.
Un escenario del que tampoco escapa la necesidad de mantener, de parte de los aliados mas fieles a Milei, sus propio poderío territorial. Aunque mucho dependerá de la estrategia que se trace en Balcarce 50.
Opositores sin definición
Las provincias peronistas opositoras al gobierno mileísta también analizan todos los posibles escenarios electorales, entre ellas el desdoblamiento. El gobernador bonaerense Axel Kicillof (potencial candidato presidencial); el pampeano Sergio Ziliotto; el señor feudal formoseño Gildo Insfrán; el riojano Ricardo Quintela; y el fueguino Gustavo Melella están en contacto.
Varios de ellos desdoblaron su elección provincial el año pasado. Y no son pocos los que dentro del espacio ponen la lupa en lo que fue el contundente triunfo de Kicillof en la provincia de Buenos Aires en la previa a la elección nacional, que los libertarios lograron revertir luego por escaso margen. Algunos consideran que no es conveniente repetir el desdoblamiento y otros lo alientan. Aunque nada está aun definido. Tampoco para el resto de los gobernadores, que esperarán a ver como se desarrollará el devenir político en lo que queda de 2026 para determinar el camino que emprenderán en el año electoral y cada uno en defensa de sus propios territorios. Pero especialmente con el ojo puesto en los sondeos de opinión, para saber si el malhumor social contra las políticas de Milei sigue en ascenso o declina, particularmente en sus provincias, para definir si el desdoblamiento es la opción.
