En una pequeña sala de cine ubicada dentro del Malvina House Hotel, en Puerto Argentino —o Stanley, como lo denominan los isleños— ocurrió un hecho inédito: por primera vez en la historia de las Islas Malvinas se proyectó públicamente una película documental argentina. El film elegido fue Tormenta de fuego, dirigido por el cineasta Luciano Nacci y Axel Emiliem. Nacci por estos días se encuentra en el archipiélago trabajando en una nueva producción audiovisual.
La proyección, realizada ante una sala con capacidad para 60 personas que estuvo prácticamente llena, reunió a residentes de las islas de distintos orígenes. Para muchos fue simplemente una función de cine. Para otros, un acontecimiento con una carga simbólica difícil de ignorar: una obra argentina proyectada en un territorio atravesado por la memoria del conflicto bélico de 1982 y por una disputa de soberanía que continúa vigente.
La función se desarrolló en el pequeño cine del hotel, uno de los pocos espacios culturales disponibles en el archipiélago. Allí, en un ambiente informal y sin grandes anuncios previos, el documental que retrata una de las tragedias ambientales recientes más grandes de la Patagonia se convirtió también en un gesto cultural inesperado.
El fuego que arrasó la Patagonia
Tormenta de fuego reconstruye el devastador incendio ocurrido en 2021 en la localidad de El Hoyo, en la provincia de Chubut. Aquel siniestro dejó un saldo dramático: tres personas fallecidas, más de 500 viviendas destruidas y alrededor de 14 mil hectáreas consumidas por las llamas.
El documental recorre la tragedia a través de testimonios directos de vecinos damnificados, brigadistas y habitantes de la región que vieron cómo en cuestión de horas el fuego arrasó barrios enteros. Las entrevistas, registradas con una estética sobria y cercana, reconstruyen la dimensión humana del desastre.
Las imágenes también reflejan la magnitud del impacto ambiental y social que dejó el incendio, considerado uno de los más destructivos en la historia reciente de la Patagonia argentina.
La obra fue realizada por Nacci junto al productor Axel Emiliem, y forma parte de una línea de trabajo documental que busca registrar historias sociales y territoriales con fuerte anclaje en experiencias humanas.
Una función inesperada
La posibilidad de proyectar la película en las islas surgió casi de manera casual. Nacci llegó a Malvinas con otro objetivo: filmar un nuevo documental centrado en la vida cotidiana del archipiélago. Con el correr de los días comenzaron a aparecer contactos y oportunidades que terminaron abriendo una puerta impensada. Así fue como se organizó la proyección en el cine del Malvina House Hotel.
Para el realizador, el momento tuvo una dimensión que excede lo cinematográfico. “Estar en las Islas Malvinas es muy fuerte por todo lo que representa y poder proyectar el documental que realicé junto a Axel Emiliem tiene un carácter histórico porque es la primera de este calibre que se expone en público”, señaló.
La sorpresa fue también la respuesta del público. La pequeña sala estuvo casi llena y entre los asistentes había isleños nacidos en el archipiélago, residentes británicos y trabajadores extranjeros que viven allí.
“Nos enorgullece ser parte de la historia en la isla a través de la cultura. Si bien parecía un hecho imposible, con el correr de los días que estuve acá se dieron las posibilidades de que la transmitan en un cine”, agregó el director.
Luciano Nacci es oriundo de Viedma, en Río Negro, y desde hace años trabaja en el campo del cine documental. Su trayectoria incluye producciones que recorren distintos territorios y temáticas sociales.
Entre sus trabajos se encuentran Los caminos de Cuba y Los murales de Dios, este último proyectado en la ciudad de Nápoles, Italia. Con Tormenta de fuego, el director volvió a enfocarse en la Patagonia, una región que atraviesa buena parte de su mirada audiovisual.
