TRAS VARIOS GOLES ANULADOS, INDEPENDIENTE Y RIVER EMPATARON.

El empate sin goles fue mentiroso. Independiente y River entregaron un buen partido. Un duelo que dejó como saldo sensaciones ambivalentes para ambos. El Rojo tuvo su mejor presentación en el semestre: fue superior, generó más situaciones claras que su rival, puso en aprietos a Armani y no le convalidaron dos goles a Montiel y a Mazzantti por offsides, pero sigue sin ganar en el Torneo Clausura, certamen en el que sumó apenas dos puntos en cuatro encuentros. El Millonario, al que también le anularon un gol de Borja por posición adelantada, se sostuvo gracias a los guantes de Armani, quien apareció en momentos cruciales.

En el plano de los merecimientos, el local reunió más argumentos para justificar una ventaja que, si no llegó, fue por falta de eficacia. Julio Vaccari seguramente se fue mucho más tranquilo que como había llegado a este cruce. Su equipo dio la talla y ejercitó la memoria que parecía haber perdido en los cinco partidos que había jugado en esta segunda mitad del año. Volvió a exhibir la intensidad para presionar, la vehemencia en los cruces, la dinámica para el desmarque y el ritmo que lo llevaron a despertar la ilusión y los aplausos de sus hinchas en el semestre anterior. Recuperó la identidad justo ante el adversario más complicado que le tocó: un River que venía entonado y que había convertido diez goles en los cuatro partidos que llevaba jugados después del Mundial de Clubes, entre el Clausura y la Copa Argentina.

Sin Paulo Díaz, y tras la salida de Pezzella por lesión, River quedó con una zaga inédita compuesta por Boselli y Rivero. Y lo sintió, porque perdió consistencia y solidez. Por eso Armani tuvo más trabajo del habitual. El Muñeco advirtió que su planteo inicial no funcionó y que las grietas eran evidentes. Sus dirigidos no encontraban la pelota y sufrían. Por eso en el complemento buscó una reacción con los ingresos de Quintero y Galoppo por Lencina y Enzo Pérez.

River no le encontró la vuelta al partido. Nunca se sintió cómodo. E Independiente creció con el correr de los minutos. Se empezó a animar a faltarle el respeto cada vez con más frecuencia. Lo atacó con decisión y sin perder el orden. Abaldo, quien con apenas tres entrenamientos fue titular de forma sorpresiva, fue más movedizo y exigió mucho más que un Ávalos que venía contrariado y resistido por su bajo nivel. El uruguayo le dio otra dinámica al ataque y tuvo más presencia. Vaccari apostó por él en una decisión que se tornó arriesgada por el contexto y el charrúa respondió porque fue influyente en el partido.

River, asfixiado por la presión que ejerció el Rojo, no encontró la forma de hacerles llegar la pelota en posiciones favorables a Colidio y Borja. No afloraron las rutas de pase. No fluyó el juego. Independiente, en cambio, mostró la actitud, el temperamento, la intensidad que le reclamaba su público. Creció Loyola. Mejoró Montiel. Gravitó Cabral. Y así, el equipo volvió a llevar impreso el sello de Vaccari.

Ninguno de los dos quedó conforme. El empate no dejó satisfecho a ninguno. River porque no terminó de hacer pie y se le frenó un poco el envión. Independiente porque dio la talla, pero precisaba ganar con urgencia y no lo hizo. Su gente igual reconoció el esfuerzo con aplausos. Lo que quedó claro fue que ninguno de los dos se vio afectado por la distracción de la proximidad de los duelos coperos que se les avecinan. A Independiente se le viene la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Universidad de Chile, el próximo miércoles, en Santiago. El Millonario visitará el jueves a Libertad, por la Libertadores. En Avellaneda, en un duelo con tres goles no convalidados, ambos terminaron anulados. Y a mano.

Sobre el Autor

Carlos Suarez
Periodista egresado del ISET N° 18 "20 de Junio" de Rosario, S.F. en 1990. Participó del Primer Congreso Internacional de la Comunicación y el Periodismo en 1998. Colaboró con el programa LA OREJA de Radio Rivadavia conducido por Quique Pesoa en 1992. A partir del 1 de octubre de 2018 condujo VIVA LA MAÑANA por Radio Viva 104.9 de Federación, E.R. En este 2019/2020 administra y redacta en esta página Federación al Día. A partir del 29 de junio de 2020 volvió a FM Stereo 99.3 con el clásico "Demasiado temprano para mentiras", desde las 7 de la mañana. En marzo de 2021 comenzó el nuevo ciclo "La Mañana de Uno" por la 106.1, de lunes a viernes y de 9 a 12 de la mañana.