Mientras de un lado juegan al misterio con si arranca Villa, el pibe Flores o Velasco, del otro le siguen echando leña a lo extrafutbolístico, como para elevar aún más la temperatura siempre alta del Superclásico. La ausencia de River en la conferencia de prensa previa al choque de este domingo en La Bombonera coronó una seguidilla de declaraciones de principios por parte del bando millonario, que se inició con el voto negativo en la reunión de Comité Ejecutivo de la AFA y continuó con la declaración de “guardia alta” del presidente Stefano Di Carlo en referencia al árbitro del partido, Nicolás Ramírez.
“River se bajó de la conferencia”, titularon en los canales oficiales de la Liga Profesional y procedieron a informar de la cancelación del evento que suele preceder a los clásicos del fútbol argentino -el más reciente, el del Sur, tuvo a Carlos Izquierdoz por Lanús y al Ruso Rodríguez por Banfield-. “Desde hace 15 días, la Liga mantiene contacto permanente con ambas instituciones para garantizar el normal desarrollo de la actividad y poder dejar un mensaje a todos los socios e hinchas. Estas conferencias se realizan para desdramatizar y para generar contenido de alcance internacional. Inclusive, hay compromisos comerciales que benefician a los clubes. Por eso la Liga lamenta la actitud de River, que evidentemente no adhiere al leit motiv de estas conferencias, que es ‘rivales, no enemigos’”, cerró el comunicado oficial de manera un tanto dramática. Según trascendió, en Boca el “faltazo” no cayó nada bien.
Lo cierto es que así River profundizó en su avanzada contra la AFA esta semana, cerrando un mes a todo conflicto en el cual anunciaron la alianza con Estudiantes y también recibieron a la delegación estadounidense comandada por el número dos de Marco Rubio, Christopher Landau.
En consecuencia, Di Carlo fue consultado sobre el tema y no titubeó en abrir el paraguas de las sospechas. “Entendemos todo lo que nos llega y la preocupación del hincha de River respecto al arbitraje, a los arbitrajes, pero creemos que hay gente muy lógica y muy profesional. Y que la responsabilidad hay que mirar donde está, que es en quienes conducen la AFA, el presidente de AFA. Hay que empezar a mirar para arriba, la responsabilidad en relación a ese tema y la transparencia que deben tener el partido, la competencia en general, está puesta ahí, arriba… Siempre hay que tener guardia alta. Estamos hace 13 años en River y en situación de guardia alta desde hace más de una década. No es nuevo, sabemos cómo administrarlo”, dijo a la salida del Monumental, ventanilla baja desde un auto.
Boca y River jugarán este domingo desde las 15 por la penúltima fecha del Torneo Clausura, con bastante en juego además de la disputa de la eterna rivalidad. Con el pase a octavos en el bolsillo, el Xeneize se juega la punta de la tabla anual que clasifica a la Libertadores. Mientras que el Millonario no se puede descuidar pensando en los playoffs ni en lo que por ahora es una clasificación a la Sudamericana vía tabla anual.
