Faltas mínimas, expulsiones y decisiones discutidas en perjuicio de los equipos. En la Liga Federaense, la justicia deportiva vuelve a estar en debate.
En la Liga Federaense, donde cada punto puede ser determinante, los fallos arbitrales generan polémica. Faltas por contactos mínimos, criterios diferentes y expulsiones de jugadores dejando equipos desmantelados alimentan el malestar de los propios protagonistas e hinchas y la sensación de que el acto de impartir justicia esta en duda y los clubes se sienten perjudicos injustamente.
Un fallo desacertado, una amonestación o una tarjeta roja puede cambiar un partido y dejar a un equipo o futbolista afuera de una instancia decisiva. Sin VAR, las posibilidades de revisar esas decisiones son limitadas. En este caso, el tribunal de penas podría actuar de oficio cuando existen imágenes que permiten cuestionar lo sucedido. Allí aparece el verdadero desafío: garantizar la justicia deportiva.
Esto no significa desconocer la dificultad de la tarea arbitral, pero sí plantea una pregunta: ¿quién revisa al árbitro cuando una decisión puede cambiarlo todo?
Así como los futbolistas deben responder por sus acciones, el arbitraje necesita evaluaciones técnicas, criterios uniformes y mecanismos para revisar jugadas determinantes.
Porque cuando las polémicas se acumulan y las decisiones condicionan a los equipos y jugadores, no solo se perjudica a un club: también se debilita la confianza en la competencia.
Donde no hay VAR, la transparencia y la igualdad de criterios son fundamentales para cuidar la credibilidad del fútbol federaense.
SITIO: Informe Ciudadano de José Luis Detona.-
