El referente de la radiofonía a nivel nacional e internacional fue docente durante décadas en la carrera de Comunicación de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) en Paraná.
Engresado en 1978 de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, durante su carrera formó parte de Radio Belgrano, Radio Splendid, Radio General Urquiza y Radio Rivadavia, entre otras.
En 1999 participó de un programa especial de la señal TV Quality acerca de la historia de la radio.[2]
Entre 2002 y 2006 fue Subsecretario de Medios de la Universidad Nacional de Buenos Aires.[3] Y además fue uno de los fundadores y coordinador general de Radio UBA.[4][5]
También fundó la Agencia Radiofónica de Comunicación de la Universidad Nacional de Entre Ríos.
PUBLICÓ
- Radiofonías: Palabras y sonidos de largo alcance (1993)
- Las tres frecuencias didácticas del dial radiofónico (1997)
- Las charlas radiofónicas de Discepolín: Un caso de periodismo radiofónico cultural (1999)
LA DESPEDIDA DE ETER – MARCA DE RADIO – ALIVERTI
En estas horas se nos fue Oscar Bosetti.
Fue y seguirá siendo el más grande investigador de la radiofonía argentina. El más imponente y profundo de los biógrafos de un medio al que, literalmente, dedicó su vida.
Sus libros tienen precisión quirúrgica y hondura sentimental en cada recorrido por los 106 años de historia de su amor. Sin melancolías, porque si algo lo destacó entre tantas cosas es haber analizado a la Radio con sentido de proyección permanente.
Nunca jamás permitió que el terremoto tecnológico lo hiciera dudar del futuro perpetuo de este medio. Justificó con una estatura académica descomunal que la Radio es imperecedera. Le contestó punto por punto a cada presagio sobre sus muertes y, acaso, la suya es hoy una semblanza perfecta de la razón que tenía al defenderla. Hoy, cuando el fenómeno local del streaming no deja de ser radio por pantalla. Cuando ya no es un arte efímero, siendo que cualquier programa o segmento puede ser escuchado en el momento en que a cada quien se le antoje. Cuando prácticamente todo el resto del aparato mediático vive de la agenda que, contra viento y marea, siguen marcando o suscitando las entrevistas, los pasajes, el humor, las polémicas, la imaginación y la mar en coche de lo que ocurre en la Radio.
Las clases de Bosetti fueron, durante décadas, un alma sagrada de las carreras de Comunicación y específicamente del mundo radiofónico, en cualquiera de las sedes de esa Universidad pública a la que amaba con igual intensidad. Y fue, también para siempre, como idealista y docente co-fundador, el sabio radiofónico que dotó a Eter del espíritu que nos impregna respecto de todo marco conceptual imprescindible.
No sería justo, de ninguna manera, decir que eran teóricas esas clases suyas. Una en particular, la referida a La Guerra de los Mundos transmitida por Orson Welles en 1938 en torno a una invasión extraterrestre con forma de cobertura periodística real, fue años y años una exposición probablemente inigualable. Ningún estudiante, ningún profesional, ningún asistente, podía salir de esa clase de Bosetti sin las piernas aflojadas ante semejante ejemplificación suprema del poder ficcional.
La congoja que hay en tantos ámbitos pedagógicos por la muerte de Oscar es de las más impactantes que se haya registrado, porque no existe quien no lo quisiera, admirara, respetase. No existe.
Tampoco existe que haya algún cierre capaz de parecer adecuado para esta necrológica.
A veces se trata de rendirse al dolor, sin andar con rebusques.
En todo caso, puede asegurarse que, en medio de la selva mediática, cada vez que se piense en cómo mejorar la calidad de la comunicación masiva, segmentada, o del tipo que fuere, el nombre de Oscar Bosetti es una referencia ineludible. En general. Y para la Radio en particular, porque simplemente hay amores y sabidurías que son invencibles.
MARCA DE RADIO (Programa sabatino de Radio La Red, conducido por Eduardo G. Aliverti).-
