El escenario político en Federación está al rojo vivo.
La incertidumbre sobre el verdadero destino del añejo referente de la UCR, cuyo mentado paso al costado levantó sospechas de ser una maniobra táctica, lejos estuvo de pacificar el espacio. Su repliegue no solucionó la fractura preexistente y el radicalismo marcha hacia un choque frontal articulado en cinco frentes.
1. La dirigencia tradicional: Mantienen los principales cargos provinciales en la ciudad y salieron a mostrar fuerza con una foto bajo el lema subliminal «vamos a dar pelea». Aunque no están distanciados del viejo caudillo, en el ambiente se percibe cierta tensión e incomodidad, ya que el histórico referente parece inclinarse sutilmente por la propuesta que llega desde el sector del club.
2. Los autoproclamados «empresarios»: Un grupo de emprendedores y profesionales de diversos rubros que recientemente asumió la conducción de un conocido club local. Con los guiños del histórico referente a su favor, se muestran envalentonados y convencidos de que, a fuerza de recursos y con el caudillo a su favor, pueden llevarse a todos puestos para quedarse con el comité y la candidatura municipal.
3. El bloque disidente con candidato propio: Un sector con un perfil socioeconómico muy similar al segundo grupo, conformado por emprendedores de distintas ramas, prefirieron tejer alianzas con dirigentes opositores al caudillo radical, alimentando una «guerra fría» de pronóstico reservado entre estos dos sectores, dividiendo por completo el electorado en el parque industrial de Fcion. Este fin de semana hubo una reunión donde se delinearon pasos a seguir.-
4. El candidato lanzado: Un dirigente radical y exconcejal que ya se lanzó de forma independiente y se encuentra caminando activamente los barrios, buscando construir una propuesta de proximidad que traccione desde las bases y por fuera de las disputas de cúpula.
5. Los radical-vecinalitas: Militantes que armaron sellos vecinales paralelos con un aviso tajante: si no hay un acuerdo de integración real, competirán por fuera con lista propia. Apuestan al trabajo social y tienen llegada a dirigentes provinciales.-
El polvorín opositor termina de atomizarse con tres líneas libertarias que, en algunos casos, rechazan de plano cualquier entendimiento con la UCR.
Esta dispersión proyecta una sombra de implosión en la oposición. En la vereda de enfrente, al Partido Justicialista local aún no le desconectaron el respirador; a pesar del innegable desgaste de la gestión municipal, un peronismo golpeado pero en pie encuentra en la fragmentación ajena la rendija perfecta para mantenerse con vida y dar el zarpazo electoral.
AUTOR: Andrés Messina.- Abogado. Ex concejal justicialista.
