El amparo resultó favorable a la angustiante y desesperada petición de su familia. «Iktán es un campeón de la vida y un ejemplo para muchas personas», calificó la abogada Mariela Hildermann, al confirmar que pudo ser intervenido quirúrgicamente en La Plata y ya se recupera en su localidad entrerriana natal, Crespo.
Mientras sistemáticamente los trámites administrativos no encontraban eco favorable, de una prestación médica dependía su vida. Una sentencia reparó un derecho vulnerado a un niño.
Iktán fue reconocido en la Cámara de Diputados de Entre Ríos por su talento en ajedrez, después de resultar Campeón Entrerriano y Campeón Nacional Sub 8 de esa disciplina deportiva. De hecho, en esa oportunidad, los legisladores entrerrianos sostuvieron que «es justo poder reconocer talentos como el de Iktán, quien a tan corta edad, ya logra destacarse en una disciplina como el ajedrez que exige altos niveles de concentración, pensamiento estratégico y manejo emocional. Es importante reconocer el talento en nuestros niños y niñas, porque es una forma de creer en el futuro y ayudar a su crecimiento«, reza la fundamentación del proyecto aprobado.
El pequeño tiene mucho potencial, cuánto para dar. Sin embargo, antes que nada hay que estar vivo. Pasó a necesitar una cobertura vital y OSER no respondió, hasta la condena judicial que así se lo exigió.
En declaraciones a Estación Plus Crespo, la abogada crespense Mariela Hildermann -que impulsó el Amparo ante los Tribunales de Paraná-, referenció: «Iktán es un niño de 7 años de edad, de la localidad de Seguí, quien estaba necesitando el recambio de un marcapasos. Nació con una cardiopatía congénita, tenía sus válvulas invertidas, y por eso cuando nace le colocan un marcapasos. Fue creciendo, ese dispositivo quedó obsoleto y ya estaba a punto de dejar de funcionar. Su mamá acude a mi estudio jurídico muy preocupada, con desesperación y angustia por la situación, porque su cobertura social OSER estaba demorando con el otorgamiento del marcapasos, a pesar que era previsible que al marcapasos había que recambiarlo en esta instancia o etapa de su vida. Para ser gráfica, a raíz de la intervención de nacimiento, Iktan tenía una parte del dispositivo en el abdomen y otra en su corazón, unidos por una especie de cable enrollado. Se lo pusieron cuando era bebé. A medida que fue creciendo, ese cable se fue desenrollando y en este momento, estaba estirado en su máxima extensión, a punto de cortarse. Se quedaba sin funcionar el marcapasos, corriendo riesgo de vida. Llegamos a tiempo con la sentencia, pudimos salvar la vida de este niño. En lo personal estoy muy contenta, porque son las cosas lindas de esta profesión, uno le da mayor sentido a un montón de cosas que a veces no valora».
«A través de un recurso de Amparo, logramos que la Obra Social de Entre Ríos le otorgue el marcapasos, y gracias a Dios, se ha podido llevar adelante la intervención, en un Hospital especializado de La Plata, Buenos Aires. Resultó todo bien, está en su casa, con su nuevo marcapasos y llevando adelante el tratamiento que le permitirá una recuperación plena. Cada vez que entra este niño al estudio, es como que entra Messi, porque Iktán es un campeón de la vida y un ejemplo para muchas personas», destacó la letrada.
«Tengo muchos clientes que están reclamando en este momento por prestaciones que no se están otorgando, que llegan tarde, que no tienen cobertura; y la gente no tiene el dinero como para afrontar este tipo de gastos; desde mi estudio, ayudamos a todo aquel que está pasando por circunstancias así, no le cobramos nada y hacemos las presentaciones, porque lamentablemente es lo que está sucediendo», dijo la abogada.
«Este niño tiene unas ganas de vivir enorme y eso mueve nuestra buena voluntad, el sentido común, la solidaridad, en fin, el compromiso que uno tiene para con la ciudadanía; quienes lo conocemos, estamos orgullosos de él, un excelente alumno, un buen hijo; un niño hermoso», calificó Hildermann.
Celebrando la sentencia obtenida, por lo que implica el final feliz en este caso, la profesional agregó: «Hemos tenido el fallo favorable contra OSER, porque se le ha otorgado lo que le corresponde, amparando los derechos de todo niño. Su fuerza de voluntad inspira a tanta gente, y gracias a Dios hemos conseguido el marcapasos que tanto necesitaba. La familia vivió un gran alivio, estaban muy preocupados, sobre todo porque su dispositivo estaba ya prácticamente a punto de colapsar. Llegó al hospital y los médicos han podido resolver con éxito su cuadro clínico».
