La regularización del terreno del Colegio Sagrada Familia en Federación no es un simple trámite administrativo; representa el reconocimiento del Estado a décadas de arraigo, esfuerzo comunitario y educación en valores.
Hay decisiones políticas que trascienden las fronteras de un despacho o el frío lenguaje de los expedientes. El reciente proyecto de ordenanza elevado por el Departamento Ejecutivo de Federación, bajo la firma del intendente Ricardo Bravo, es uno de esos hitos.
Modificar la histórica Ordenanza N° 805/93 para donar de manera definitiva y regular el predio de la Manzana N° 1910 a favor de la Asociación San Francisco de Sales no es solo ordenar papeles: es saldar una deuda de gratitud y justicia con la historia educativa de nuestra ciudad.
Durante generaciones, el Colegio Secundario «Sagrada Familia» ha albergado las infancias, adolescencias y sueños de miles de federaenses. Aquellos pasillos y aulas no están hechos solo de ladrillos; están construidos con el esfuerzo de una comunidad que, en su momento, se unió bajo la Asociación de Padres Pro Colegio Secundario para levantar un faro de conocimiento.
Cumplido el objetivo, la posta fue tomada por la Asociación San Francisco de Sales más su Director Jorge Gisondo y colaboradores.
Sin embargo, la burocracia, las respuestas postergadas y el paso de las gestiones dejaron a la institución en un limbo legal y registral que amenazaba su desarrollo a futuro.
La contundencia de este proyecto radica en que corta de raíz años de especulaciones y demoras.
Se escuchó el reclamo, se comprendió la urgencia institucional y se actuó con la decisión política que la situación requería.
Al otorgar seguridad jurídica a la institución, el municipio demuestra que el Estado debe ser un aliado estratégico —y no un obstáculo obstinado— para quienes dedican su vida a educar y formar a nuestros jóvenes.
Pero el valor más profundo de este hecho se va a evidenciar en el recinto legislativo.
La futuras alocución de los ediles van a dejar en claro una madurez política que reconforta: el acompañamiento y los aportes del bloque de la Unión Cívica Radical van a demostrar que, cuando se trata de la educación, las mezquindades partidarias deben quedar en un segundo plano.
Ver a las fuerzas políticas unidas bajo una misma causa envía un mensaje poderoso a toda la sociedad: el bienestar común y el futuro de nuestros jóvenes están por encima de cualquier grieta.
Hoy no se vota únicamente una modificación de artículos. Se vota la tranquilidad de una comunidad educativa, la posibilidad de avanzar en la regularización de sus planos y el fortalecimiento de su infraestructura. Se vota, en definitiva, por el patrimonio social y cultural de Federación. Esperemos que este consenso no sea una excepción aislada, sino el reflejo de la política que nos merecemos: aquella que recupera su verdadero sentido al transformar y mejorar, de forma real, la vida de la comunidad.
AUTOR: Odalis Burna.-Concejal justicialista de Federación.
