De los 20 millones de argentinos endeudados, seis millones no pueden afrontar los pagos en Argentina. “Un dato muy importante en este momento es que estamos hablando de lo registrado, es decir, no del prestamista de barrio”, advirtió el director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, en Radio 750, de CABA.
La situación de los endeudados es límite y a medida que se profundiza el problema se produce un deterioro mayor en el origen de la deuda, es decir, el acreedor se vuelve más informal.
Sumado a las tasas que superan (y por mucho) a la inflación tanto en bancos como en billeteras virtuales (y también los prestamistas informales), las entidades financieras persiguen a los deudores con metodologías que exceden los límites legales.
“A mí me escribieron varios por redes sociales que les mandan cartas y fotos escrachándote a tu familia, a tu esposa, al lugar donde trabajás, cosas que no se pueden hacer porque además hay leyes que defienden a los deudores”, contó Letcher. “Es una persecución y ni siquiera te mandan la deuda, entonces terminás pagando no sabés qué. El banco no te lo hace, pero cuando tercerizás la deuda lo termina haciendo”.
Pero a pesar de que el problema de la morisidad crece mes a mes y que los deudores ya tienen atrasos de 90 días, el gobierno nacional se ha referido a este tema con poca sensibilidad.
“Tenemos que volver a aprender cuál es el límite al que nuestros ingresos nos permiten acceder”, dijo Adrián Ravier en su semana de estreno como vocero presidencial. La declaración le valió un pedido de disculpas.
“Las soluciones son dos y muy concretas. La principal es que los salarios le ganen a la inflación y es la más difícil porque el gobierno insiste con que ese no es el problema”, lamentó el director de CEPA en Lo viejo funciona. “La segunda cosa que hay que hacer es que bajen las tasas, pero en el nivel en el que estás (6 millones de personas que no pueden pagar), el origen del problema, que es lo salarial, si yo te bajo la tasa a cero, igual no lo resuelvo”.
El problema, subrayó, no es financiero sino salarial porque una persona que cobra alrededor de 1.200.000 pesos, hoy puede tener una deuda de 5 millones que contrajo con el supermercado para pagar comida. “Al mes siguiente tiene que pagar la cuota y comprar comida igual”, reflejó Letcher.
El economista ofreció a quienes se encuentren en esta situación que, a través de sus redes sociales (@hernanletcher), se comuniquen de manera privada con él para contactarlos con un equipo de abogados. La idea es que quienes necesiten ayuda puedan hacer un recorrido con asesoriamiento particular de su caso, quizás no para eliminar la deuda completamente pero sí para negociar una parte.
