Este jueves, en la Casa de la Cultura de Paraná, se realizó la presentación del informe “La situación de la salud mental en Entre Ríos: aportes del Órgano de Revisión de Salud Mental: Informe de Gestión 2025”. El acto fue encabezado por el defensor general, Maximiliano Benítez, quien ejerce la presidencia del organismo. Estuvo presente la vocal del Superior Tribunal de Justicia, Gisela Schumacher. El secretario ejecutivo del ORSMER, Órgano de Revisión de Salud Mental provincial, Martín Cabrera, explicó el funcionamiento del Plenario y de la Secretaría Ejecutiva y subrayó que el plan de acción de la entidad tiene dos dimensiones fundamentales: la supervisión y la promoción de derechos. En cuanto al informe de gestión, mencionó que fue aprobado por la unanimidad de los y las plenaristas.
UN EXTRACTO DEL INFORME
A esta página le parece determinante la observación y análisis que hace el Órgano de Revisión de la Salud Mental en Entre Ríos -ORSMER- dependiente del Ministerio Público de Defensa, del hospital relacionado estrechamente con la salud mental de la ciudad de Federal. Y esto se considera así por los dichos de la mamá de Lucio Benítez, consumidor y ladrón de Federación, que señalaron falencias en ese hospital. «A mi hijo lo llevarona Federal, sabiendo lo que es ese hospital», había deslizado la mamá del joven de 24 años que le dijo que «escuchaba voces». La medida del traslado de Lucio a aquella institución sanitaria fue adoptado por la Justicia. Claramente, la sociedad, la Justicia y las autoridades de Federación se sacaron un problema de encima. Y no es el único caso. Si FEDERACIÓN AL DÍA puso el foco sobre esta institución de Federal es porque se han enviado antes a otros jóvenes problemáticos a ese lugar.
INFORME
En el presente apartado se agrupan intervenciones sostenidas en los hospitales monovalentes, hospitales generales y los dispositivos de comunidad terapéutica de la provincia en los que se mantuvieron instancias de monitoreo y promoción, durante el año 2025. El objetivo es poder relevar prácticas, condiciones institucionales, tensiones en relación a lógicas coexistentes en el campo de la salud mental y los derechos humanos al interior de cada institución y en qué medida desde este organismo de control de derechos se ha podido incidir, señalar y valorar estas dinámicas. A la vez, poder señalar hallazgos y continuidades en relación a periodos anteriores.
ANÁLISIS Y OBSERVACIÓN DE LA SITUACIÓN DEL HOSPITAL DE SALUD MENTAL DE FEDERAL.
En el año 2025 se continuó supervisando internaciones en el nosocomio, advirtiendo que pese a las instancias y observaciones sostenidas a lo largo de los años, la institución no conmueve la lógica manicomial. Se encuentran internadas aproximadamente 80 personas. Las condiciones edilicias exhiben precariedad y marcado deterioro. En relación con las comunicaciones de internaciones, no se realizan de acuerdo a lo previsto en la normativa vigente, si bien se ha dialogado con las autoridades, realizado presentaciones formales con nota y observado esto a la Dirección General de Salud Mental de la provincia las comunicaciones no se han instituido como una práctica enmarcada en la garantía de derechos de las personas que ingresan a internación; sólo se comunican ciertas internaciones que suelen coincidir con requerimientos judiciales. Persiste la fragmentación y desarticulación entre las diversas áreas del nosocomio; no se ha ampliado el equipo de profesionales —si bien se observan denodados esfuerzos individuales de ciertos trabajadores— ni refuncionalizado los servicios en función de la población, la cual en su gran mayoría corresponde a personas adultas mayores. Desde el ETI (Equipo Técnico Interdisciplinario) del ORSMER (Órgano de Revisión de Salud Mental de Entre Ríos) se ha señalado la importancia de trabajar con las personas institucionalizadas desde la perspectiva de la trayectoria de vida, intentando recuperar algo de la subjetividad arrasada por los procesos de institucionalización en gran medida producto de la inercia del manicomio. Desde la dirección del hospital suele aducirse la escasa disponibilidad de recursos técnicos, que a su vez suelen abocarse al abordaje de la población que llega a la institución por consultorios externos. De la planta general de trabajadores de la Institución se releva que una gran proporción corresponde a personal de maestranza y mantenimiento; siendo escasa o ínfima la cantidad de trabajadores técnicos/profesionales. La respuesta que se ha ido ofreciendo frente a esta desproporción y sus consecuencias en la distribución inequitativa de los abordajes asistenciales en otro Hospital monovalente de la provincia, ha sido ir reconvirtiendo los cargos que se van liberando de la gran masa de puestos en estas áreas a cargos técnicos/profesionales de diversas disciplinas del campo de la salud mental. El sector enfermería es casi con exclusividad el que se encarga de los cuidados de estas personas, quienes en muchos casos no suelen tener contacto con los Defensores Públicos o representantes de la Unidad de Letrados. Se observa una preocupante continuidad de prácticas relevadas en instancias de relevamiento anteriores: falta de privacidad de los usuarios, imposibilidad / restricciones de tener objetos personales tales como teléfonos celulares; falta de salidas y actividades extramuros; la coterritorialidad con la unidad penal sigue permeando en la lógica al interior de las salas de internación; los horarios de medicación, alimentación, siesta, baño persisten institucionalizados. Se observa que otras instituciones de la provincia siguen favoreciendo las derivaciones al monovalente aduciendo que este lugar podría darle “un tratamiento más acorde”, lo cual vale como un eufemismo en tanto lo que la institución puede ofrecer corresponde a lo más crudo de la lógica manicomial: aislamiento social, medicalización, prácticas custodiales y escaso/nulo contacto con su medio comunitario. Particularmente se observa con preocupación cómo se suele favorecer la derivación de los señalados como “casos complejos” tanto de efectores como el Hospital Escuela de Salud Mental, el Hospital General Urquiza de Concepción del Uruguay y otros hospitales cabecera de departamento de la región centro-norte de la provincia. Se plantea para el año 2026 poder retomar una instancia sostenida de trabajo con la Dirección General de Salud Mental a los fines de que la institución adecue sus prácticas a la normativa vigente, se retomen los planes de adecuación y se revise el proyecto institucional a la luz del estancamiento observado y profundizado en el último tiempo.
