Gastos inmobiliarios: US$$65.000. Gastos en viajes: US$27.658 en efectivo. Nuevas deudas contraídas: US$335.000. Desde que llegó a la función pública, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, registró estos números por las compras de dos propiedades, dos hipotecas y tres incursiones al exterior. Durante la mayor parte de ese período, su salario bruto estuvo congelado en 3,5 millones de pesos. Cómo solventó estos pagos y el origen de esos fondos configuran los dos grandes interrogantes que la Justicia busca responder en una causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Los dólares que Adorni declaró al cierre de 2024 no alcanzan para cubrir los gastos que la Justicia le anota en 2025. Tenía US$42.500 en efectivo y otros US$6.220,23 en una cuenta en el exterior. En total, unos US$48.720,23. El año pasado lo comenzó con el viaje a Aruba. Una agencia turística indicó a la fiscalía de Gerardo Pollicita que el aéreo y la estadía demandaron US$14.674. A ese desembolso se sumaron, meses más tarde, US$30.000 por la compra del departamento de Caballito y otros US$30.000 por la cancelación parcial de una hipoteca tomada en noviembre de 2024. Sólo esos tres ítems superan en US$25.953,77 los dólares que había declarado antes de partir rumbo al Caribe, se indicó en un informe de los periodistas Hugo Alconada Mon e Ignacio Grimaldi publicado en el diario La Nación.
Adorni también había declarado dos inmuebles que, hasta marzo de este año, no vendió, según informes de los Registros de la Propiedad Inmueble porteño y bonaerense. Uno en La Plata y otro sobre la calle porteña Asamblea. El patrimonio de su esposa, Bettina Angeletti, es otro foco clave de la investigación. Hasta hace un mes, la Oficina Anticorrupción no contaba con esa información, dado que el jefe de Gabinete había omitido incluir la declaración jurada de su cónyuge en el anexo reservado. El exvocero la presentó cuando la investigación judicial ya estaba en curso.
Un informe del Registro de la Propiedad Inmueble de la provincia de Buenos Aires muestra que, al mes de marzo, Angeletti figura como titular de la casa en el country Indio Cua y de otra propiedad en el partido de Morón. En la Ciudad de Buenos Aires, terminó de pagar una hipoteca en 2024 por un departamento adquirido en 2008 con un crédito del Instituto de Vivienda porteño, según el informe de dominio del Registro de la Propiedad Inmueble de la capital.
El lado de los ingresos aporta más datos. En marzo de 2025, Adorni declaró ante el Tribunal Electoral porteño que su ingreso neto anual era de 40.300.000 pesos (unos 3,3 millones por mes). Recién en enero de este año duplicó su salario. Mientras tanto, Angeletti, pagó aportes a la obra social del monotributo hasta septiembre de 2025, según bases de datos con información bancaria. En ese período, la categoría más alta del régimen estipulaba ingresos brutos de hasta aproximadamente $7,9 millones mensuales. En octubre se dio de alta como trabajadora autónoma, que no reviste tope de ingresos, tal como refleja documentación de la ARCA. Para entonces, sin embargo, el patrimonio y los gastos familiares ya habían crecido de manera sustancial, publicó el diario La Nación.
El diario La Nación contactó al jefe de Gabinete en repetidas oportunidades, le transmitió preguntas concretas a él y a su primer abogado, pero no obtuvo respuesta ni comentarios.
El crecimiento patrimonial de Adorni durante la función pública comenzó tres meses después de asumir. En marzo de 2024 incorporó al 50% una camioneta modelo 2021; la otra mitad figura a nombre de Angeletti, según el Registro de la Propiedad Automotor. En el origen de fondos, el jefe de Gabinete indicó “venta de activos” sin precisar cuáles. La documentación bajo análisis no registra activos declarados previamente que puedan corresponderse con esa operación.
Ocho meses después de comprar el vehículo, el matrimonio tomó un crédito hipotecario no bancario de US$100.000 y el mismo día Angeletti escrituró la casa en el country Indio Cua. Un mes más tarde, realizaron el viaje a Aruba. En noviembre de 2025, escrituraron el departamento de Caballito con una segunda hipoteca y un pago de US$30.000. En febrero de este año fue el turno de la incursión en jet privado a Punta del Este y en marzo el viaje con la comitiva oficial a Nueva York.
Un dato llama la atención en la matriz de financiamiento: ninguna de las dos hipotecas es bancaria. Las acreedoras de la primera son una mujer retirada de la Policía Federal y su hija. Las de la segunda, una jubilada y una afiliada al PAMI. Se trata de perfiles inusuales para operar como prestamistas en dólares por montos de 100.000 y 200.000, respectivamente.
Los gastos corrientes configuran otro capítulo. Sólo las expensas del departamento en la calle Asamblea representan $500.000, según un aviso de venta publicado hace casi 60 días. Esto se agrega a la mantención de otras cinco propiedades: dos en la Ciudad de Buenos Aires, una en Morón, otra en La Plata y otra en Indio Cua. Allí hay que considerar los impuestos inmobiliarios, más los gastos de patente y seguro de la camioneta que incorporaron al acervo familiar en marzo de 2024.
La cuenta no termina ahí. También pesan los gastos fijos de una familia con dos hijos menores: colegio, manutención, telefonía, Internet, servicios públicos, transporte, y otros. En parte, la central de deudores del Banco Central (BCRA) refleja este crecimiento en números. Según esos registros, los niveles de deudas mensuales ante el Banco Galicia llegaron a superar los 10 millones de pesos en el caso de Adorni y los 15 millones en el de su cónyuge. A propósito de esos datos, la Justicia aguarda información bancaria sobre gastos con tarjetas de crédito, con montos, fechas y destinatarios.
Línea de tiempo
Adorni y Angeletti compraron la camioneta modelo 2021 en marzo de 2024. Ocho meses después, realizaron una de las operaciones inmobiliarias centrales de la investigación. Por entonces, él ganaba unos 3,3 millones de pesos por mes (unos 2.400 dólares al tipo de cambio vendedor promedio de 2025). Sus ingresos pudieron no agotarse en esa cifra, dada la actividad empresarial de Angeletti, cuya facturación no trascendió y también comenzó a ser investigada.
Aun así, en noviembre de 2024, tomaron una hipoteca no bancaria por US$100.000 con dos acreedoras: una mujer retirada de la Policía Federal y su hija. La fecha coincide con el registro de la compra de la casa en el country de Exaltación de la Cruz, Indio Cua. Mientras se desconoce el importe final pagado por esa propiedad, el crédito añade cuotas con un interés del 11%, según indicó la escribana Adriana Nechevenko. Eso se suma a las expensas del nuevo inmueble, que rondan los 700.000 pesos, según publicó el diario Clarín.
En el expediente señalaron que las dos acreedoras declararon que Adorni y Angeletti les deben US$70.000, más intereses, de donde se infiere que les pagaron US$30.000 desde noviembre de 2024. Como ya publicó el diario La Nación, Adorni había omitido incluir la casa del country en el apéndice reservado de su declaración jurada de 2024 y solo la añadió este mes. Cuando este medio dio cuenta de la compra, el jefe de Gabinete y su entonces abogado no habían respondido las consultas efectuadas.
Pese a esas deudas, el matrimonio y sus hijos viajaron a Aruba a fines de 2024, entre el 29 de diciembre de 2024 y el 14 de enero de 2025. Pagaron US$5.800 por los pasajes y US$8.874 por la estadía. En octubre de 2025, una constancia de la ARCA a nombre de Angeletti indica que se dio de alta como trabajadora autónoma, prestando servicios de “coaching ontológico” a empresas, entre ellas una naviera que brinda servicios para la petrolera YPF. La facturación de esa actividad no trascendió y forma parte de lo que la Justicia busca determinar.
