Luana Cabral, de 15 años, hija de Noelia Moretti y de Raúl Cabral, fue encontrada después de un mes de fallecer, en su cama de la casa de Tita Bonutti 71 del barrio 58 Viviendas de Federación. Al tomar intervención el Ministerio Público Fiscal, a cargo de Josefina Penón, se establece que hubo «abandono de persona seguido de muerte», se envió el cuerpo a la morgue judicial de Concordia, primero, y luego al CEMENER de Oro Verde cerca de Paraná para un mejor análisis. Se dispuso de parte del juez de Garantías, Sergio Rondoni Caffa, que Raúl Cabral no permanezca alojado en ninguna cárcel ni obtuviera la prisión domiciliaria ni preventiva. En la marcha que encabezó la gente del barrio pidiendo justicia por Luana, que se hizo el viernes 10 de abril pasado, acusaban a Cabral de «asesino» y Rondoni Caffa de, «liberaste a un asesino». Este jueves 16 de abril, a partir de las 10 en la Sala de Audiencias de los Tribunales de Concordia se hará la audiencia para ver si Cabral sigue libre o no.
El abogado especializado en Derecho Penal de Federación, Ariel Monzón, dijo que «estamos en un estado de Derecho y por eso hay que respetar las medidas judiciales».
Monzón defendió al juez de Garantías. «Acá tenemos un juez de una formación extraordinaria, un hombre con gran rectitud y hombría de bien y si tomó esta decisión fue porque, por lo que sé, a Cabral no lo encontraron fugándose», dijo el abogado.
«Advierto una desinformación enorme por parte de la sociedad; primero, el juez de Garantías de la ciudad de Federación no es un juez de condena; no se expide sobre la inocencia o culpabilidad de las personas, algo que será materia de bate en un juicio oral y público este jueves en Concordia; el juez de Garantías se expresa sobre la prisión preventiva, algo a lo que se llega en última instancia si hay peligro de fuga o entorpecimiento de la investigación», dijo el abogado.
Sin conocer el expediente y más allá que Monzón había sido elegido en un primer momento por Cabral para que lo defendiera, el abogado explicó que «el imputado está imputado, no está condenado, pesa sobre él un estado de sospecha y si se lo dejó libre fue porque el juez de Garantías vio que él no su iba a fugar ni iba a entorpecer la investigación».
«No podemos dejar presa a una persona porque sí, si no hay elementos», dijo Ariel Monzón.
