Boca jugará este martes por la fase de grupos de la Copa Libertadores luego de perderse las últimas dos ediciones y la expectativa por conocer el once que planea utilizar Claudio Úbeda para enfrentar a Universidad Católica en Chile desde las 21:30 es total.
El “Sifón” viene de preservar buena cantidad de titulares en el sorprendente triunfo 1-0 sobre Talleres en Córdoba que estiró el invicto local a nueve partidos y se espera que meta mano en el mediocampo con la reaparición como titular de Leandro Paredes y, sobre todo, en la defensa. Así las cosas, de acuerdo a lo probado por el DT en la práctica de este domingo, jugarían Brey (repetiría por la lesión de Marchesín); Weigandt, Di Lollo, Ayrton Costa y Blanco (vuelven por Barinaga, Figal, Pellegrino y Braida); Ascacibar (por Herrera), Paredes (por Belmonte) y Milton Delgado; Aranda, Merentiel y Bareiro
El ciclo se inició de la mejor manera, luego de lo que significó la partida de Marcelo Gallardo. La victoria ante los cordobeses fue la ratificación de un rumbo que empieza a tomar la dirección correcta.
El planteo de River es asfixiar a los adversarios en su campo, y a partir de ahí lograr que el desarrollo se instale cerca del arco rival. El control de la pelota y el dominio del terreno provocan que tenga la iniciativa del juego, en la mayor parte del tiempo posible.
La consecuencia de ello es que las acciones de riesgo se empiezan a presentar. Driussi hizo estrellar la pelota en la base del palo antes de los 15 minutos, cuando apareció por la derecha. Colidio fue el otro que también exigió al arquero Cardozo. La situación del ex Boca se empieza a modificar lentamente, en relación a su vínculo con el público. El rechazo que tenía la gente hacia él al principio del año ya no es igual, y al menos empezó a recibir aplausos en sus intervenciones. El delantero cerró una gran noche personal con el segundo gol, al impactar la pelota con la cabeza.
El que recibió reconocimiento fue el uruguayo Viña, que se desprendió muchas veces por la izquierda con criterio. Viña llegaba hasta el fondo por su sector, y después lanzaba la pelota al medio con la intención de encontrar a un compañero bien ubicado.
River llegó al gol a través del chico Galván a los 35 minutos, cuando tocó la pelota con el pie derecho, luego de capturar un rebote en el arquero por un remate de Driussi.
Belgrano no inquietó en ningún momento a Beltrán, y sus aproximaciones se desvanecían cuando llegaba al área. Los hombres más capacitados que tiene son Vázquez y Zelarayán, pero ninguno de los dos se pudo destacar cuando la pelota pasó por ellos.
