Una de las estrofas del Martín Fierro, escrito por José Hernández, asegura algo así como «toro en su rodeo y torazo en rodeo ajeno». Esto parece aplicarse al joven Agustín Navarro, ciclista de Federación que ya es una figura destacada cruzando el río.
El ciclista federaense del equipo Olimpia de Melo logró completar el tramo entre Nuevo Berlín y Salto (en la República Oriental del Uruguay) tras sobreponerse a una caída y problemas mecánicos en una jornada marcada por el masivo apoyo del público.
En una demostración de garra y trabajo en equipo, Agustín Navarro cumplió este fin de semana con los 199 kilómetros de la cuarta etapa de la Vuelta Ciclista del Uruguay. Pese a que el resultado deportivo se vio condicionado por una fuerte caída que provocó la rotura de su bicicleta, el competidor logró cruzar la meta y mantenerse en carrera.
La jornada no fue fácil, pero la asistencia inmediata de sus compañeros del Olimpia de Melo fue clave para solucionar los desperfectos técnicos y permitirle seguir adelante. Más allá del incidente, lo más destacado del día fue el emocionante recibimiento en Salto, donde una multitud se volcó a las calles para alentar a los ciclistas.
«Es una experiencia única ver a tanta gente recibiendo la Vuelta», señalaron desde su entorno, destacando el orgullo que representa el esfuerzo de Navarro en la máxima cita del pedal charrúa. La historia continúa y el equipo ya se prepara para encarar el siguiente tramo con la misma determinación.
