O yo estaba adentro de un frasco. O no quería ver. O me explotó el petardo en la nariz. O todo junto. Querer ocultar la compleja realidad federaense es querer tapar el sol con un dedo mocho. Aquello que -ilusos, tal vez- decidimos darle un crédito al pibe de barrio que había intentado ser intendente y lo bajaron de un plumazo porque el peronismo parecía tener dueños poderosos, ahora vemos que, o Ricardo Bravo no es el que parecía o los que lo llevaron a este segundo mandato lo han dejado solo.
Las decisiones del gobierno que sea, nacional, provincial o municipal son facultad de ese gobierno. Uno que gobierna toma una decisión y debe hacerse cargo de lo que ha hecho ¿Aumentar las tasas mal llamadas impuestos son una medida antipática, antipopular? Si. Es irracional y falto de sentido común aumentar el ¡400%! alumbrado, barrido y limpieza más tasa sanitaria. Ya nos habían metido el dedo ahí atrás cuando, bajo un gobierno radical, el director de Rentas dividió lo que hasta ese momento era una sola cosa. Se separó ABL, alumbrado, barrido y limpieza, de la TSS, tasa sanitaria, el agua, bah. Ahí ya nos obligaron a pagar dos veces. Ahora, según dijo una concejal peronista peronista, de las que cantan la Marchita en la ducha, que «intentamos aumentar la base de quienes pagan las tasas pero no pudimos». Palabras más, palabras menos certificó que el premio al mejor y mayor contribuyente no alcanza como no alcanzaba que alguien pague $ 7000 por el alumbrado que no alumbra, el barrido que no se hace (porque la barredora pasa más por el centro y avenida Alem que en otros sitios) y la recolección de residuos de los vehículos emparchados.
En estos argumentos-excusas se ha dicho, lo dijo la secretaria de Gobierno y Hacienda en varios medios incluido éste, que el que fijó el aumento es el Gobierno provincial a través del avalúo fiscal. No entiendo qué es este famoso avalúo fiscal. Sí me doy cuenta, porque no nací ayer, que debe haber una fórmula mediante la cual te obligan a pagar más si vivís en el centro y no en la periferia, si tenés un hotel o una despensa o si vivís en los barrios de CAFESG, donde también los aumentos fueron del 500%.
Si solamente, excluyentemente, el 30%, treinta de cada cien, pagábamos las tasas o impuestos municipales, ahora va a ser mucho menos. Las sangre llegó al río.
Sobre llovido, mojado. Se transmitió como una de esas rachas de viento frío en medio de un día de 40 grados de temperatura el hecho que las comparsas, en este caso Samba Verá, Yasí Porá y Mocedades, se ocupen de la economía de los carnavales. Se terminó la falta de transparencia que hasta ahora venía caracterizando el apropiarse de los carnavales de la Municipalidad y dos o tres «socios». Las viudas del carnaval federaense municipal ahora sangran por la herida. «Los colegas no deben entirse heridos, esto es así, hoy trabajás, mañana no», dijo un locutor ahora contratado para animar el corsódromo.
Después está el abroquelamiento del calificado como autoritario Gabriel Román frente a Bomberos voluntarios. Pero esa es otra historia. Y no tiene que ver con la Municipalidad ni la gestión de Ricardo. Esperemos que no. El que se quema con leche ve la vaca y llora.
O yo estaba adentro de un frasco. O no quería ver. O me explotó el petardo en la nariz. O todo junto. Querer ocultar la compleja realidad federaense es querer tapar el sol con un dedo mocho. Aquello que -ilusos, tal vez- decidimos darle un crédito al pibe de barrio ahora vemos una gestión donde parece imperar el «que se jodan, total yo me voy». Tiene que devolver antes que termine enero $380 millones, de pesos, que pidió al Concejo Deliberante lo autorice a tomar de las regalía de Salto Grande, plata de los federaenses. Y en febrero tiene que pagar una cuota del crédito en dólares que tomara Gustavo Bordet y transfiriera a municipios como la Federación de Carlitos Cecco.
Debo dejar asentado desde acá que me parece desmedido y de muy mala leche todo el posteo, los podcast, las redes sociales y la serruchada de piso que ya se puso en marcha desde la oposición inorgánica y orgánica para que este gobierno se caiga.
En fin. En pandemia estábamos mejor.
