Este viernes el Gobierno nacional anunció que el país, a través de la desfinanciada Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) se desplegará el microsatélite argentino Atenea en la misión Artemis II de la NASA, para volver a la Luna tras el fin del Programa Apolo en 1972.
Este es el segundo anuncio que hace el Gobierno al respecto. El primero lo hizo en junio del año pasado. Ahora lo repite pero ya con la feche casi inminente de partida al espacio exterior. Según el comunicado oficial de la Casa Rosada, la misión está programada para lanzarse el viernes 6 de febrero y será la primera expedición tripulada a la Luna en más de 50 años.
El gobierno, sin vergüenza, se vanagloria de este logro al sostener que “el desarrollo tecnológico y la investigación en asuntos estratégicos es la prioridad de la inversión en ciencia de este gobierno”. Lo dice al tiempo que falsea la verdad al sostener que lo hicieron “mientras se eficientizan los recursos a partir de la eliminación de gastos innecesarios en áreas sociales o politológicas”.
La falacia conmueve porque la CONAE sufre, según los trabajadores, un desfinanciamiento que supera el 50 por ciento del presupuesto que venía teniendo hasta la llegada de Milei.
En una primera etapa los astronautas no alunizarán, sino que quedarán en vuelo por detrás, lo cual los ubicará a una distancia récord de 72.000 km de la Tierra, ya que nunca un ser humano estuvo tan lejos del planeta.
Durante el lanzamiento, se desplegará el microsatélite argentino Atenea de la CONAE, desarrollado en conjunto con la empresa argentina VENG S.A., además del Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), y la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA).
Este microsatélite argentino “permitirá validar tecnologías críticas para futuras misiones espaciales dándole información fundamental a la NASA”, se indicó en el comunicado.
Una vez en espacio, Atenea medirá radiación en órbitas profundas, evaluará componentes para uso espacial, captará datos GPS para órbitas de transferencia geoestacionaria, y validará enlaces de comunicación de largo alcance.
Atenea es un CubeSat clase 12U, diseñado y construido en la Argentina, que viajará como carga secundaria a bordo del cohete Space Launch System (SLS) de la NASA, el lanzador más potente desarrollado por esa agencia hasta el momento. El microsatélite ya fue integrado al sistema de despliegue y se encuentra en Estados Unidos, listo para su lanzamiento.
El despliegue se hará, en la primera etapa de la misión, a más de 70.000 kilómetros de la Tierra, lo que lo convierte en un récord para un satélite argentino.
El objetivo principal es validar tecnologías críticas para futuras misiones espaciales, elevando el nivel de madurez tecnológica de subsistemas desarrollados en el país.
Durante su misión, el microsatélite permitirá medir dosis de radiación en órbitas profundas, evaluar el desempeño de componentes comerciales ante el ambiente espacial, recopilar datos GPS en órbitas de transferencia geoestacionaria y validar enlaces de comunicación de largo alcance para la exploración del espacio profundo.
